Dragon Quest Heroes II


¡Qué tiempos! Yo escribiendo cada dos semanas, en verdad no saben lo mucho que me alegra poder jugar y poder escribir así. Sabrán que este año me propuse varias cosas y una de ellas fue mantener vivo este blog; pese a que las reseñas no pasen de las 50 vistas en este año, escribir es algo que disfruto casi al mismo nivel que jugar.

¿Ustedes cómo han estado? Admito que esperaba que FFXII me durará al menos 4 semanas para terminarlo de manera concordante con la salida de PersonaQ2, pero no fue así. Al terminar me puse a hacer un inventario de mis juegos y vaya sorpresa, resulta que la mitad de mi colección está sin acabar así que consideré oportuno adelantar un poco de mi backlog.

¿Tienen ustedes alguna saga a la cual les guste regresar? En mi caso creo que esta saga es la que, literalmente, tengo tatuada en la piel: Dragon Quest. Aún hay muchos títulos que me hacen falta por jugar y entre ellos están: DQ, DQII, DQIII y DQVII, sin contar los spin-off de los cuales me he mantenido un tanto distante.

Pese a esto disfruté muchísimo DQ Builders y también DQ Heroes, del cual jamás les escribí aquí. Teniendo una secuela por jugar, un espacio amplio de tiempo para dedicarle su debido tiempo y las ganas de regresar al fantástico mundo que creó Horii hace ya 33 años, es necesario escribirles ahora la primer reseña de algún título de Dragon Quest en lo que va del año.


Mi experiencia con el género musou es muy limitada pero los escasos títulos que he jugado me han dejado un buen sabor de boca. Por un lado está Hyrule Warriors, título que se desarrolla en el bello mundo de The Legend of Zelda y que además jugué en compañía de alguien pues ofrece una experiencia cooperativa y por otro lado esta Dragon Quest Heroes, título que salió en 2015.

Pareciera que Koei Tecmo es el único desarrollador de este género y ha trabajado tanto con Nintendo para acoplar algunas de sus franquicias, como Zelda o Fire Emblem, al género musou y con Square-Enix para cargar de acción a la saga de RPG más querida de Japón. La mezcla del género con estas franquicias resulta bastante divertida y pese a las convencionalidades que las franquicias puedan tener, resultan una amalgama de género y franquicia brillante.

El género musou se caracteriza por un constante frenesí de acción, en el juego habrá enemigos por montones que al vernos empezaran a atacarnos, eso si nuestro nivel no es muy superior al de ellos. Salir de la bella zona de confort que son los RPG por turnos es algo que pocas veces hago pues saben que estoy algo manco para los juegos de acción, pero al menos en estos musou se aderezan con bastantes elementos de RPG tradicionales.

Para empezar tendremos 3 comandos básicos: Atacar, bloquear y brincar. Bloquear no tiene mucho sentido explicar salvo que es necesario buen timing para evitar los contundentes ataques. Tendremos un ataque fuerte y uno débil y según cada uno de nuestros personajes podremos ejecutar vistosos combos según la secuencia con que intercalamos estos dos. Brincar, además de permitirnos explorar más abiertamente, nos permite ejecutar combos en el aire e incluso alcanzar a enemigos voladores o alguno que otro gigantón.


Mientras más golpes acertemos sin que nos golpeen nuestro conteo del combo se irá incrementando y servirá para para ir aumentando la tensión de nuestro personaje. Si son asiduos a la saga sabrán que al llegar al límite podremos ejecutar un golpe devastador y en el juego resulta en secuencias entretenidas y que usualmente terminan barriendo con todos los enemigos próximos.

Además de apretar los botones de ataque como locos tendremos la oportunidad de usar magia y/o habilidades acordes a cada uno de nuestros personajes usando nuestro MP, mismo que al acabarse automáticamente se irá rellenando siempre y cuando no estemos en batalla. Un detalle genial es que libremente podremos cambiar entre los 4 personajes que están en el grupo y cargar la tensión de todos; ya un poco avanzados en la historia incluso desbloqueamos un gran ataque que sólo puede ser ejecutado si la tensión de los 4 personajes esta al máximo.

La exploración se lleva a cabo en 7 largos mapas y en Acordia, la única ciudad; podremos salvar, comprar equipo e ítems, administrar con qué personajes saldremos a explorar, cambiar de clase y todos los menesteres que hacemos en la ciudades de nuestros clásicos RPG. Es importante señalar que conforme matemos enemigos nos irán dejando algún spoil o loot, mismos que nos servirán para vender o mejorar nuestro equipo.

Algo particular en los musou es que son bastante pichicatos, no sé si todo sea muy caro o bien los enemigos dejen muy poco pero será necesario barrer con todos los enemigos del área varias veces para poder estar actualizado con los mejores equipamientos, además de que ciertas armas o mejoras sólo son accesibles con un particular número de piezas que resultan, a veces, en extremo raras de obtener.


Haciendo alusión a algunos títulos pasados de la saga al derrotar a los enemigos podrán soltar su medalla, misma que nos sirve para invocarlos de nuestro lado en el campo de batalla. Habrá enemigos que nos ayudarán incrementando nuestros stats, alguno que otro se quedará en el campo de batalla combatiendo con enemigos hasta que su HP se reduzca a cero o bien podremos convertirnos momentáneamente en los más grandes y hacer uso de sus habilidades.

Las regiones de exploración, además de ser bastante llamativas, son bastas y enrevesadas. Están repletas de pequeñas sub secciones y rebosan de enemigos. Podremos irlas explorando según avancemos en la historia y volver a ellas cuando queramos, después de visitarlas, con la habilidad de telehuida.

Cada una de ellas tiene alguna temática o clima particular y me fue bastante placentero explorar hasta el último confín pues podrán suponer que también hay cofres esparcidos por los mapas y puntos de recolección específicos para obtener raros materiales. No todas las secciones estarán disponibles desde un principio ya que será necesario avanzar en la historia o llevar a un personaje en particular para desbloquearla.

Al final de cada una de estas 7 regiones existe también una especie de castillo o mazmorra menor en donde suele desenvolverse la historia o que sirven para posteriormente hacer algún side quest. Aquí encontraremos también a los jefes y las batallas más épicas del juego; la mayor parte del juego lo sentí con una dificultad baja pero cuando una batalla de historia se desarrollaba era todo lo contrario.


No hay RPG difícil sino más bien farmeo que no se ha hecho. En el primer DQH tanto historia como exploración los senti moderadas y entretenidos pero en DQHII siento que la parte de exploración es muy fácil y los segmentos de historia son bastante más complicados. Habrá que planear bien el equipo y la estrategia en cada misión de la historia pues si no tendremos que reiniciarla.

En el juego hay 15 personajes, los cuales se irán uniendo a nuestra aventura según avancemos en la historia. Cada uno tiene un particular estilo de juego y en DQHII sí me vi forzado a tener una party más equilibrada entre atacantes, curadores, magos y demás a comparación de la primer entrega en donde sólo me concentré en usar a mis favoritos.

El CPU cumple bien en manejar a los otros tres personajes para situaciones críticas o darle cohesión a la party y que no se concentren en hacer cosas que no nos gustarían pero en contadas ocasiones me toco ver como algún personaje se quedaba contemplando el infinito cuestionando su existencia mientras trataba de acabar con algún jefe.

Gráficamente el juego luce genial y podría afirmar que algunos escenarios los senti mucho mejor diseñados que en el XI, aunque claro, en el XI son más los escenarios que hay y mucho más grandes. Pese a lo cargado de enemigos que suele ponerse el juego, sin mayor problema el juego corre sin problemas y sólo en contadas ocasiones me pude percatar de alguna caída de cuadros.


Dragon Quest Heroes II es una oda para los fanáticos de la saga pues sin lugar a dudas se siente la supervisión y el cariño de Horii.

La historia nos transporta a Acordia, un basto mundo en calma en donde monstruos y humanos conviven alegremente después de una guerra librada hace 1000 años. Existe una profecía que nos dice que cuando las huestes del mal vuelvan a atacar los reyes gemelos se alzaran y volverán a restaurar la paz. Lo sé, es bastante cliché y nada muy sorprendente pero como en todo Dragon Quest, la sencillez de la historia es quizá un elemento fundamental.

Podremos escoger entre ser héroe o heroína y a los pocos minutos de empezado el juego un esperado evento catastrófico ocurre. Uno de los Siete Reinos ha decidido levantarse en armas frente a otro, rompiendo así el tratado de paz establecido y nuestra primer misión será detener las hordas de enemigos que atacan nuestro reino.

Al salir victoriosos una misteriosa chica se nos une al equipo: Desdémona. Ella es la enviada del mismísimo rey de Acordia y al ver los sucesos ocurridos decide regresar con el rey para consultar con él qué es lo que debe de hacer. Nuestros héroes deciden unirse en su periplo pues quien encabezaba el ataque no era otro que César, un viejo amigo de los protagonistas que conocieron en la academia.


La historia va tomando los predecibles giros que pueden esperar de un Dragon Quest, aunque un par sí me sorprendió verdaderamente. Lo mágico en el juego es que además de lo divertidos que son los personajes originales del juego en él hay 11 personajes de otras entregas de la saga principal. Quizá DQV brille por su ausencia pero ahora en DQHII tuvimos parte del elenco de DQVII mismo que en el primer juego estuvo ausente.

Por azares del destino personajes de otras dimensiones han llegado a este universo y casi sin miramientos deciden unirse a nuestra aventura, cual RPG de la época de oro. Cada uno aporta su personalidad y sentido del humor a la historia, pero si no están familiarizados con ellos quizá puedan parecer un poco sosos o simplones.

Después de haber jugado casi todas las entregas de donde son originarios, verlos en 3D resulta genial. Desde la divertida entrada de Torneko hasta el plan que tenía Maya en un principio, son fieles sus personalidades a como las recordaba de sus juegos originales. Sin lugar a dudas los más nostálgicos disfrutaremos de todos esos guiños y referencias a la saga principal de Dragon Quest.


Definitivamente Dragon Quest Heroes II es recomendable para los fanáticos de los RPG pues pese a ser un musou se incorporan muy bien todas las mecánicas que nos gustan, hasta misiones de recolectar items habrá. No es necesario haber jugado el pasado pues la historia es independiente y tampoco es necesario haber jugado algún otro Dragon Quest.

La música no es buena ni mala, es música clásica de Dragon Quest orquestada, no creo que a alguien le desagrade pero tampoco es un apartado el cual resalta por sobre otros títulos. Los controles son bastante sencillos y pese al pico de dificultad en ciertas situaciones, el juego me dejo ampliamente satisfecho.

Me despido.

“S”

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