Dragon Quest Builders 2


¡Qué tal mis estimados lectores! Ha pasado ya un mes desde la última reseña, ¿Cómo han estado? Este último mes ha sido bastante grato, después del pago de la deuda empecé a hacerme cargo de los gastos de la casa y por otra parte puede pagar algunas deudas que tenía para conmigo desde la última década.

Además de seguir con One Piece, al día de hoy voy en el 572, decidí armar una computadora. Lo sé, lo sé. ¿Qué verga? ¿Acabas de salir de deudas para embarcarte con otra? Sí y no. Si bien la computadora no la terminaré de pagar hasta diciembre, la misma está considerada dentro de mis gastos ya con ahorro, cosas de la casa, gastos y videojuegos.

Desde que tuve mi primer computadora siempre quise armar una con mis manos y el algoritmo de Google en poco ayudó a detenerme con sus múltiples sugerencias de vídeos sobre canales de tecnología. Fue un golpe fuerte, pero también la PC servirá como mi máquina de emulación de consolas que ya he jubilado y para hacer streaming y edición de vídeos para el futuro proyecto el cual traigo en mente desde Octubre del año pasado.

Las partidas de D&D se han intensificado; no recuerdo haberlo puesto aquí pero como ñoño jugar D&D con amigos era otra de esas cosas que siempre había querido hacer. Por lo demás, estoy esperando a que pase Septiembre para poder retomar mis estudios. ¿Por qué Septiembre? Se vienen un montón de títulos que me interesa comprar y estoy ahorrando para salir bien librado en esa fecha. Septiembre es la navidad Gamer, recuérdenlo.

Ahora sí, vamos a escribir.


Build, eat and sleep.

Hace poco más de un año les escribí aquí sobre Dragon Quest Builders, aquel título que me tomó por sorpresa al mezclar dos cosas que no eran muy gratas para mí: Minecraft y spin-offs de Dragon Quest. Lo disfruté por lo bien diseñado que estaba el juego y su brillante forma de amalgamar todos los elementos y características de las series o títulos de las cuales toma su base. Después de 3 años de su salida original en Japón, para PS3, PS4 y PSV, nos llegó por fin la siguiente entrega que eleva las cosas al cuadrado.

Para empezar agregamos a la mezcla de Minecraft y RPG una pequeña pizca de Breath of the Wild pues además de que el título es en tamaño muchísimo más grande, añadieron ciertos elementos de la última entrega del héroe de Hyrule. No sólo es el uso de un parapente, lo que nos da una movilidad más amplia, sino el énfasis en preparar comida y la inclusión de una suerte de santuarios con pequeños puzles los que me hicieron rememorar a BotW mientras jugaba.

En cada isla hay cerca de 10 santuarios los cuales son totalmente opcionales y sirven para obtener una minimedalla. La resolución de los mismos es bastante sencilla pero he de admitir que un puñado de ellos me hizo pensar detenidamente o tener que usar papel y lápiz, o incluso un dado, para poderlos resolver. Tenía rato que no hacía algo así y me hizo sentir como cuando niño jugué Golden Sun.

Por lo mismo uno de mis principales objetivos al llegar a una nueva isla fue explorar detenidamente en cada rincón para encontrar alguno de estos santuarios. Como en BotW, dejé la historia de lado para poder resolver cada uno de estos puzles; durante mis largas travesías en busca de santuarios me pude percatar de los descomunal que eran cada uno de los nuevos escenarios.


Si bien el engine del juego no ha cambiado las proporciones de las islas opacan a la primer entrega; contaremos con los clásicos escenarios tropical, desértico y polar que ya es costumbre en la saga pero ahora podremos explorar más hacia arriba e incluso hacia abajo nadando y descubrir varios secretos u objetos ocultos.

Además de los santuarios en cada isla hay alguno que otro ítem o receta escondida y por si fuera poco hay también esparcidos varios sub-bosses que nos darán una ardua batalla pero las recompensas por derrotarlos bien valen la pena. Hice hincapié en un principio en la comida pues durante mis largas travesías era muy frecuente que el nivel de hambre de mi personaje aumentará y en consecuencia cada número de ataques se detenía a respirar o bien al momento de excavar materiales pronto se cansaba.

La variedad de comida es grande y más aún la cantidad de posibilidades que tenemos para poder mezclar diversos materiales para crear platillos que nos recuperen más puntos de vida o estamina, e incluso algunos nos ayudarán incrementando el ataque o la defensa, dándonos más agilidad o mayor resistencia. Para soslayar el viaje tuve que hacerme de un amplio surtido en comida dentro de mi alforja para el extenuante viaje.

Otra mejora que fue muy bien recibida es en la misma alforja pues ahora podremos llevar una cantidad más amplia de materiales, la pega es que como en el primero empezar en una nueva isla significa dejar todos los ítems que previamente habíamos acumulado. Lo bueno es que ahora todo lo que acumulemos en cada isla se irá a la Isla Despertar al finalizar la misión principal de cada isla.


Comprendo que el iniciar la isla desde cero sea para que la historia se desarrolle sin tropiezos pero no deja de ser poco grato tener que andar acumulando materiales que ya teníamos. Quizá para subsanar esto se les ocurrió la idea de diseñar unas pequeñas islas que son generadas de manera aleatoria y las cuales podremos visitar de forma opcional conforme avancemos en la historia.

En estas islas el objetivo será conseguir algún material raro, pues en las 4 islas principales no están todos los materiales. Además en estas pequeñas islas tendremos 2 pequeñas listas de materiales por encontrar y en caso de lograrlo, desbloqueamos de manera permanente y para todas la lista un par de materiales de forma ilimitada.

Las misiones en lo particular no difieren mucho de las que vimos en el título original: construir alguna habitación con ciertos materiales o decorados, conseguir materiales y detener a las huestes enemigas que frecuentemente nos atacaran. Para girar un poco la tuerca se implementaron las temáticas para construir las habitaciones y se añadió un nivel de “lujo” con el fin de obtener más corazones de parte de los habitantes.

Estos corazones sirven como moneda de cambio para comprar alguna receta del gran catálogo que está en el juego y que no son obtenibles en el modo historia, además de que con estos corazones podremos acceder a las islas opcionales. Quizá el añadido más grande es que ahora los habitantes también nos ayudarán a construir las edificaciones más grandes.


El juego implementa en cada isla la construcción de una obra gigantesca que para ser honesto daría mucha pereza construir de forma individual pero por fortuna ahora los habitantes, además de ayudarnos a pelear con los enemigos, construirán estas grandes obras mientras nosotros nos dedicamos a recolectar materiales o realizar alguna petición que tengan para nosotros.

Durante nuestra aventura nos acompañará Malroth que es la encarnación de la destrucción y enemigo final de Dragon Quest II, pero que aquí ha reencarnado en forma humana y nos echará una mano, o más bien un mazazo. Malroth además de acompañarnos con sus hilarantes conversaciones nos ayudará a conseguir materiales pues en cuanto nosotros nos ponemos a destruir bloques él se irá por los mismos, agilizando así la recolección.

Como dios de la destrucción otra de sus funciones es ayudarnos a atacar a los enemigos a los cuales nos enfrentemos, así que la exploración ya no es para nada solitaria y Malroth cumple muy bien su función.

Uno de los puntos que no me agradó es que el tema de la noche ya no está presente y ahora al teletransportarnos el típico sonido que se escuchaba al hacer “zoom” lo omitieron. Quizá sea algo que a ustedes no les afecte pero son un tema y un sonido clásico que ha acompañado a la saga desde hace más de 32 años. (Gracias Kabra por notarlo)


Los controles mejoraron un poco y ya tenemos un botón exclusivo para usar el martillo y otro para usar el arma, aunque en un principio se me complicó el manejo de las dos herramientas. Además del martillo contaremos con varias herramientas más que nos ayudaran con la construcción, como un cincel para dar una terminación angular a los bloques y una espátula que servirá para poner secciones de bloques amplias.

Un añadido que me pareció genial es que al subir de nivel aprenderemos algunas recetas pero lo genial es que en determinados niveles aprenderemos alguna acción en conjunto con Malroth o una poderosísima descarga con el martillo la cual nos permitirá excavar bloques de 7x7x7. Todas estas son comodidades para los jugadores o bien herramientas para los más clavados en la construcción y que sus diseños luzcan aún mejor.

Lamentablemente el efecto Switch ya se está resintiendo pues el juego llega a dar algunos tirones en las partes más cargadas de acción o bloques. No es algo que rompa con la jugabilidad pero es frecuentemente observable en todas las regiones del juego. Quizá esto se viene agudizando en mi persona pues en la PC he podido probar lo que son 144Hz de refresco en mi monitor. 

La música pasa sin pena ni gloria, son las clásicas composiciones a las que ya nos tienen acostumbrados y que amenizan muy bien nuestra exploración, salvo de noche, y la cantidad de enemigos es mayor a la del primer título pero no es algo descabellado o descomunal como en DQ XI que cuenta con más 300 enemigos.


The evil Children of Hargon

Si bien el título es la segunda entrega de la saga Builders, DQB2 no es continuación directa del primero. El primero fue un escenario sobre qué hubiera pasado si el héroe de DQ decidía unirse al Dragon Lord y DQB2 podríamos decir que es una secuela de DQII pues ocurre tiempo después de la derrota de Hargon y Malroth.

Tomaremos el papel de La Constructora quien por azar del destino fue raptada por los esbirros de Hargon que aún añoran su regreso y que profesan la destrucción del mundo y el regreso de él. A los pocos minutos del juego el barco en el cual estamos siendo transportado se ve atrapado en una tormenta y termina por hundirse.

Despertamos en la Isla Despertar junto con un extraño, Malroth y sólo una sobreviviente más del hundimiento del barco. Los constructores ahora son mal vistos pues van en contra de la fe de Hargon y los enemigos que pululan el mundo se han encargado de esparcir esta mentalidad. Malroth no recuerda nada de lo que ha pasado y únicamente sabe su nombre y que tiene una ganas sorprendentes por destruir cosas.

Juntos los tres deciden explorar esta misteriosa isla en donde encuentran al Ermitaño; un ser espectral que le encomienda a La Constructora y amigos reconstruir el mundo y detener a la fe de Hargon. 


En cada una de las islas que poco a poco iremos explorando viviremos disparatadas aventuras pues gran parte del mundo se opone o se asusta de que un constructor haya llegado, hacía tiempo que no se sabía de uno. Y poco a poco irán accediendo a ayudarnos a hacernos peticiones y a comprender que no todo es destrucción como se venía profesando en los últimos años.

El humor y las historias que viviremos no pecan de complejas pero sí son bastante divertidas y a esto hay que añadir que los personajes, pese a ser sencillos, no dejan de hacernos reír o de robarnos una sonrisa con todas sus peripecias. Me desternille de risa en varias situaciones y más aún con lo que pasaba con los personajes principales.

Particularmente Malroth ha resultado ser uno de mis personajes favoritos en toda la saga pues sus descabelladas ideas y energía aportan al juego grandes momentos. Desde un principio podemos suponer cómo se desarrollará la historia, más aún si saben del pasado de Malroth, pero hay varias sorpresas a lo largo de esta predecible historia.

Sin lugar a dudas Dragon Quest Builders 2 es un título bastante recomendable pues podemos invertir en él un sin fin de horas tan sólo en el modo historia y si se clavan más construyendo tendrán un juego para un largo rato. Las mejoras que han añadido al juego amplían y diversifican la forma de jugar (¿O construir?) .


Sí, entre tirones y algunos temas que hicieron falta es inevitable no tener puntos en contra o los cuales objetar pero en conjunto es un juego que pese a parecer un reskin del primero da muchísimas cosas más de las que pueden esperar. Una secuela no tiene que significar una evolución gráfica pues es por sus mecánicas como nos demuestra la evolución en este, ya no tan nuevo, spin-off de una de las sagas más longevas y queridas en japón, y por mí.

Me despido

“S”

Comentarios

  1. Entre esto y Fire Eblem prácticamente no he dormido! Muy de acuerdo que no hay que tener ese salto grafico si el juego evoluciona correctamente

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