Bloodstained: Ritual of the Night


¡Qué tal estimada gente del internet! ¿Cómo han estado? En teoría esta reseña tenía que haber salido la semana pasada pero he de confesarles que estoy bien picado viendo One Piece. Desde que tenía 15 años tuve la intención de ver el anime pero no fue hasta ahora, a mis 28, y con 892 capítulos, al día de hoy, que me decidí por hacerlo.

Recién pasé del 270 y cada semana veo más y más capítulos; he quedado fascinado. Por otro lado esta reseña en teoría tenía que ser de Persona Q2 pero por un lado se me cruzó el título del cual les escribiré hoy y por otro empiezo a renquear al momento de jugar en portátiles. No sé si es la edad, mi gusto por el Switch o por el nuevo monitor pero, como podrán notar, de un tiempo para acá he dejado muy abandonada la 3DS.

Lo sigo jugando y decidido estoy a acabarlo, sólo que no sé cuándo además de que tengo pendientes varios títulos en la consola, en especial DQ VII y Zero Time Dilemma. Por último, por fin acabé de pagar la tan mencionada deuda. Si leyeron los últimos rants sabrán que desde Octubre del pasado me comprometí a pagar mi deuda que llevaba acarreando desde hace 4 años.

Es difícil tener una tarjeta de crédito, más aún cuando a pocos se nos da educación financiera y peor aún cuando tenemos gustos algo caros. Fue un espiral de gastos inmensurados que me tuvieron por largo rato en números rojos hasta que me cayó el veinte. No puedo decir que dejaré los videojuegos (¡Jamás!) o algunas de mis compras sin sentido, pero al menos en este periodo aprendí a manejarme mejor, lo que se traduce en: Gastar lo que tienes, ahorrar para lo que quieres y no usar crédito, básicamente.


Mejores tiempos se aproximan.

Ahora sí, entremos en materia videojueguil. ¿Cuánto es lo más que han esperado por un juego? ¿Son de los que esperaron muchos años por la siguiente entrega de Duke Nukem? En lo personal creo que por el juego que más he esperado no ha tardado más de 4 años en salir (Persona 5) aunque también es cierto que desde que se anunció Cyberpunk 2077 (2012) he estado pendiente del mismo.

Esperar o pre ordenar un título es algo frecuente en este ámbito pero, ¿Qué pasa cuando pagamos por un título por adelantado? El “boom” de los grandes títulos de Kickstarter se dió hace más de media década. Los seguidores ilusionados apoyando a los creadores que habían dejado las empresas donde trabajaban para hacer un título que fuera fiel a sus primeras obras.

La tragedia y el miedo llegó con Mighty No. 9, título que en su momento rompió con todos los récords gracias a los amantes de Megaman que añoraban una nueva entrega. La campaña y el resultado del mismo no nos atañe en este escrito, pero es de conocimiento popular el gran fiasco que resultó.

Tiempo después otro grande acudió a sus fans para pedir el apoyo monetario necesario para sacar un nuevo título. Koji Igarashi. Aquí es cuando volteé la mirada y cedí la cartera. En el blog poco pueden leer de Castlevania y es que desde Ecclesia, Konami optó por tomar otro rumbo para la saga y abandonar a los que buscábamos un Metroidvania. (También es cierto que amé Lords of Shadow, pero esa es otra historia)


Desde Ecclesia hasta el anuncio de IGA pasaron 7 años; 7 años en los cuales los fanáticos de este género buscamos en otros lugares esa sensación que Symphony of the Night y demás Castlevania producidos/dirigidos por IGA nos dejaron. Hollow Knight, Guacamelee!, Shovel Knight y Axiom Verge son títulos que lograron llenar ese vacío que nos dejó Konami, pero sin lugar a dudas seguíamos necesitando un Castlevania

La campaña fue todo un éxito, rompió con los previos récords y nos mantuvo ilusionados con correos y arte, pero algo pasaba. En un primer momento se nos prometió que el juego saldría en 2017 pero llegó el año y empezaron los retrasos; es aquí cuando el temor y las comparaciones con Mighty No. 9 empezaron a surgir. Además de un demo que, por el apartado visual, dejaba mucho que desear.

IGA se mantuvo firme y honrando las palabras de Miyamoto sobre un juego retrasado decidí mantenerme con fé. Por fin llegó la promesa de lanzamiento, un nuevo tráiler, una evidente mejora gráfica, algunos anuncios para los que habíamos apoyado el proyecto y pues bueno, aún sigo esperando mi copia para el Switch que viene por Correos de México. Después de tanto hype y a sabiendas de que tardaría decidí comprar la versión digital para el PS4.

Ritual of the Night

Después de tantas penurias es grato poder escribir de esta forma pues el juego es realmente una maravilla, es por lo que todos habíamos estado esperando y un pelín más.


Como sabrán, al referirse a un Metroidvania hacemos alusión a un subgénero de los Acción-Aventura y lo particular del género es que, como otrora indicaba su título, nos situan en un basto castillo gótico del siglo XVIII.

Controlamos a Miriam por el basto castillo explorando una basta diversidad de escenarios: catacumbas, librerías, torres de reloj y otros tantos que pueden resultarnos bastante familiares. El detalle con el que están hechos es sorprendente, pues si bien no es el título que más le exige a la consola utiliza muy bien los recursos a la mano para ambientarnos.

El detalle con el que están hechos y la profundidad que simulan hacen que el recorrido por el castillo sea muy grato. En un primer momento todo en él me pareció brillante, quizá culpa del hype acumulado de 4 años, pero después de hablar con mi amigo experto en Castlevania pude detenerme a analizar esta parte con más detalle.

Si bien los escenarios son grandes, detallados y bastante disfrutables no existe la cohesión que había en Symphony of the Night; parafraseando a mi amigo: los escenarios estan padres pero puestos de una forma un tanto azarosa o nada más porque sí, para complacernos. No se siente como un castillo de verdad. ¿A qué vamos con esto?


Todos los escenarios en SotN me hicieron sentir que realmente estaba dentro de un castillo, quizá mi único punto de referencia es el de Chapultepec, desde la entrada hasta la torre del reloj esa sensación siempre perduró. De SotN en adelante esta sensación fue cambiando pues más y más entornos eran introducidos a la saga, vean el sin fin de lugares de Portrait of Ruin.

Si bien esto nos sirve para dar nuevos aires, empezó a distanciar sutilmente a las posteriores entregas del título de culto. En Bloodstained pasaremos de la sala del castillo al desierto y de ahí a las catacumbas para llegar a una caverna volcánica. En lo personal no lo considero algo malo, pues disfruté todos los entornos, pero sí lo distancian un poco de SotN y esa sensación de explotar una gran construcción.

Al recorrer los diversos escenarios nos enfrentaremos a huestes de demonios que nos darán caza para detenernos. En el juego hay más de 100 pero a ojo de buen cubero estimo que realmente hay unos 45 enemigos originales y, como en toda la saga, se emplea la vieja técnica de hacer un cambio de paleta o un pequeño rediseño para aparentar que el número es mayor.

La dificultad del juego en un primer momento la sentí elevada y recibí varios game over, todo por aventarme sin temor a nada o bien por querer hacer un boss al primer intento. Incluso tuve que regresarme a subir un poco de nivel para ciertos bosses; eventualmente en el juego conseguí cierta magia, Welcome Company, que servía de escudo y para dar más golpes en relación al tiempo, lo que me facilitó todo.


Al derrotar a los demonios tendremos la posibilidad de encontrar algún drop del enemigo: algún material, alguna arma o bien los más importantes, las shards. Estas no son otra cosa más que hechizos que nos puedan ayudar de forma constante en el juego ya sea de forma pasiva, activa o en determinado momento según la invoquemos.

Además de que ciertas shards nos dan habilidades especiales que nos permiten explorar el castillo con mejor detalle. Tendremos la posibilidad de mejorar tanto nuestro equipo como las shards con el material que encontremos en nuestro periplo o bien el que nos den los enemigos en una pequeña “base”, muy similar a como era en Ecclesia.

Aquí podremos forjar nuevas armas, mejorar el equipo que tengamos o fusionar las shards para incrementar su nivel  y por ende sus estadísticas. Además de que también podremos comprar provisiones para la exploración y lo mejor: preparar un sin fin de comida que además de darnos un pequeño incremento en nuestras estadísticas de forma temporal, si es la primera vez que comemos un nuevo platillo nos dará un incremento permanente en nuestras estadísticas.

La variedad de armas es sorprendente, tendremos cuchillos, espadas, mandobles, hachas, látigos y muchos más. Si bien en un primer momento las armas del mismo tipo pueden parecer similares, cada una tiene algún aspecto o efecto que logra diferenciarlas de las otras. Además de que cada arma está diseñada de forma individual lo que modifica en cierta medida el aspecto de Miriam.


Algo que me encantó del juego es que podremos cambiar el aspecto de Miriam. En el juego hay varios peinados a escoger, colores de piel y de ojos. Además de que en el juego existen ciertas armaduras que nos permitirán cambiar completamente el traje de Miriam. Vestido de conejita incluido.

Creo que la principal diferencia entre Metroid y Castlevania es que el primero se centró en la pura exploración y la mejora de nuestro equipo con versiones más poderosas y el segundo, además de la exploración, se diversificó añadiendo un aspecto de RPG al juego. En SotN estaba presente de forma un tanto sutil pero con cada entrega posterior el factor RPG se hizo más presente.

Se añadieron más y más misiones secundarias y las estadísticas se hicieron un factor más importante. En Bloodstained el factor RPG está más que vigente pues además de que en nuestra base hay algunos personajes que nos encargaran conseguir ciertos materiales, eliminar a un número de determinados enemigos o bien conseguir cierto equipo, el mejoramiento de las estadísticas de Miriam será fundamental.

Lo sé, se puede matar a cualquier boss usando cualquier armar pero sin lugar a dudas todo esto se facilitará un poco con el farming y el forging. Como amante de los RPG para mi esto fue un añadido que se agradece pues a mi gusto da valor añadido al título pero para los puritanos, como Thief mi amigo experto en Castlevania, esto rompe un poco con el ritmo de juego.


En la campaña se nos prometió que varias de las personas antiguamente involucradas con Castlevania volverían para Bloodstained. Así pues Ayami Kojima regresa para darnos una genial portada, varias voces que habían estado presentes en SotN tienen un papel en Bloodstained y lo más importante: Michiru Yamane compuso la música del juego.

El resultado es magnífico, cada escenario está acompañado de una grata composición musical que dota de un ambiente único a cada región. Eso sí, personalmente considero que no hay algun tema tan memorable como el de SotN, ¿Cómo olvidar el tétrico tema de la biblioteca (Wood Carving Partita)? O el que me sigue erizando la piel: Abandoned Pit.

Con la historia no me detendré mucho pues creo que en esta clase de títulos pasa a un segundo plano. Miriam es una shard bender que por obra del destino tiene que acudir al castillo recientemente aparecido en donde Gebel se encuentra. Las huestes del mal han comenzado a atacar a la población y Miriam recién despertó de un letargo de 10 años.

Un punto a destacar, eso sí, es que los personajes principales del castillo tienen un desarrollo un tanto plano pero no por eso dejan de ser entretenidos. Y ya para el verdadero final dan varios giros, quizá un tanto predecibles, pero que hacen más amena y grata la aventura.


En el juego hay mucho por descubrir y más si acostumbran coleccionar e incrementar cada cosa hasta el máximo, además de que el juego tiene varios finales y la forma de descubrirlos es un tanto críptica. Si realmente queremos sacar el mejor final nos tendremos que detener a leer detenidamente la descripcion de algun arma recientemente obtenida o bien la descripción de una shard para poder suponer como continuar con la exploración.

Bloodstained es el juego que habíamos estado esperando los fanáticos de Castlevania. Quizá no supera a Symphony of the Night, pero ¿Qué juego lo hará? El factor nostalgia del título del ‘97 juega un papel importante además de que Bloodstained es el siguiente paso después de Ecclesia. Toda la el trabajo y la evolución que IGA había trabajado con Konami se hace presente en esta entrega independiente, alejándose un poco más de esa piedra angular que es SotN pero dando continuidad y a la vez evolucionando a la saga.

No sólo puedo hablar de los continuos retrasos como un factor negativo pues el juego renquea en ciertos aspectos que están presentes en la versión final. Que si la traducción, que si el frame rate, que si los glitches. Todo esto lo experimenté yo, en alguna ocasión incluso se me llegó a cerrar el juego completamente. Sí, es un tanto molesto y notable pero creo que no opacan la experiencia global del juego, además de que tenemos la promesa de IGA de que lo arreglaran y después de ver el producto final no puedo estar más que tranquilo pues sé que así será.

La versión del Switch sí se ve un poco mal poniéndola junto a la versión de PS4, pero tampoco es un secreto de qué pié cojea la híbrida de Nintendo. Los mismos errores presentes en las demás consolas están presentes en la versión de Switch añadiendo unos tiempos de carga más prolongados. Pero el juego es igual de disfrutable si no se ponen exquisitos con fotogramas por segundo y texturas.


Pude ver cómo Thief jugaba Bloodstained en el Switch y verlo a él, alguien tan exigente y fanático de la saga, disfrutando el juego, quizá como en su momento disfrutó Symphony of the Night o algún otro Castlevania, de manera tan plácida me hace caer en cuenta que muchas de las críticas de la versión de Switch resultan un tanto exageradas.

Recomendado ampliamente para cualquier fanático del género. Basta ya de andar cazando bichitos, usando la pala, poniéndonos una máscara o cazando monstruos interdimensionales pues por fin nuestra sed de un digno sucesor de Castlevania ha llegado.

Me despido

“S”

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