NieR: Automata Game of the YoRHa Edition (Reseña)


¡Qué tal estimado público televidente! Un momento, ¿Qué verga pasa aquí? No van ni dos semanas y ya les estoy escribiendo. ¿Es eso bueno? ¿Malo? No sé, pero me recuerda a los años mozos del blog; aquellos en dónde jugaba realmente mucho. No les puedo dar más rant pues no ha pasado mucho desde que terminé Xenogears.

Ni del Festival Medieval les podré hablar en esta reseña pues es hasta el fin de semana que viene cuando acuda al evento. Me encuentro esperando la salida de FF XII The Zodiac Age para por fin jugarlo en el Switch; lo sé, ahí lo tengo para PS2 y tambien para PS4 pero entre el Efecto Switch y mi hambre por regresar a Ivalice les prometo que ahora sí lo jugaré.

Mientras tanto ¿Qué haré? Para ser franco pensé en jugar Zero Time Dilema o terminar Muv-Luv, incluso ayer platicaba con un amigo sobre el tema pero hoy amanecí con algo más en la mente. ¿Saben? Ya aquí en el blog tenemos reseñas de Chrono Trigger (prometo mejorarla), Xenogears y Dragon Quest XI pero hace falta algo. Un juego del que mucho les he hablado y que también se encuentra en este Top 4 personal. Nocturne.

Para bien o para mal, jugué Nocturne hace casi una década y digo esto ya que de mi Top 4, 2 tienen menos de un año de que los acabé y Trigger no sé cuantas veces lo he acabado en toda mi vida. Quizá unas 3, pero sacando todos los finales o sea que he visto los créditos unas 25 o 30 veces. Nocturne es el que más atrás ha quedado en mi memoria y he de hacerle justicia. 


En 2019 se cumplen 15 años de su salida en América y de haberlo acabado van unos 10. Considero que es justo para mí y para el blog tenerlo aquí. Ya probé el emulador y parece que correrá a la perfección lo cual me facilita un poco el tener las capturas y vídeos para el momento en que les escriba de él. Han sido 10 años, viejo amigo, ¿Aún nos podremos entender?

Una vez advertidos, a lo que nos truje, chenchos.

Glory to mankind

NieR: Automata. Ya en alguna ocasión y en su tiempo de salida oí hablar de NieR para PS3. Un juego quizá pretencioso y que renqueaba en algunos aspectos pero de buena fe, algunos en La Casita del Árbol lo llegaban a describir como un gran RPG. Lo omití completamente y de NieR no volví a escuchar hasta el pasado año; sin saber de qué iba mi cerebro omitió todo sobre él, pese a que desde el 2015 fue anunciado y llegó al PS4 en 2017. Ese año, para colmo, andaba enamorado y pensando en otras cosas así que Automata jamás fue considerado por mí.

Entonces ¿Cómo lo conocí? Recuerdo que el pasado año un amigo me preguntó sobre el OST del juego y por obra del destino en Twitter empecé a ver esos fantásticos cosplays de 2B. Al poco tiempo se anunció Game of the YoRHa Edition (el cual es el que reseñare) y un amigo de un grupo de juegos empezó a inquirir sobre el mismo. La semilla había sido sembrada además saldría en fechas cercanas a mi cumpleaños ¿Quién no quiere una waifu como autorregalo de cumpleaños? Lo demás es historia.

Automata es el producto de la colaboración de Square-Enix y PlatinumGames. Por su parte Square tiene buen historial conmigo y los pocos juegos que he jugado de PlatinumGames me han dejado bastante satisfecho (Bayonetta e Infinite Space). Gran parte de lo que me atrajo de él he de admitir que fue el diseño de personajes pero previo a su salida estuve viendo bastantes reseñas del juego y además de waifus el juego prometía ofrecer una buena historia de ciencia ficción; planteamientos filosóficos incluidos.


Entonces ¿De qué va Automata? Metamos a la licuadora una cucharada de RPG, aderezamos con un puño de acción acompañado de una solución de brillante banda sonora y una espolvoreada de bastante fanservice. Tomen el resultado y acaben con él, hasta el final, en un metafórico “fondo” pues si no acaban con él la mezcla no sabrá tan bien. Les explico.

Automata es un juego de acción, concretamente del subgénero de los hack&slash especialidad de PlatinumGames y lo que en mi personal punto de vista considero como un button mashing. En el juego controlaremos a uno de los tres androides protagonistas y el principal objetivo será aniquilar con cuanto robot veamos sobre el amplio mapa. Como suele pasar en estos juegos tendremos un ataque débil y un ataque fuerte, el cual podremos cargar, y con los gatillos podremos con uno esquivar y con el otro centrar al enemigo.

Las batallas son frenéticas, cargadas de acción y para las cuales tendremos que estar siempre atentos para poder intercalar en el preciso momento entre ataque y esquivo o bien cambiar al objetivo de forma manual. Además, en la aventura nos acompaña un pequeño POD el cual servirá para atacar de forma incesante a nuestros enemigos y también podremos equipar al mismo con una suerte de diferentes armas para inclinar la balanza de nuestro lado al momento de la batalla.

Una vez que le agarremos la maña a los controles de forma natural nos iremos volviendo despiadados androides asesinos armados con katanas, mandobles, lanzas o guantes. La mecánica de las batallas no se limita exclusivamente a apretar, esquivar y hacernos más ágiles pues el juego tiene bastantes elementos RPG que lo dotan de profundidad y, en mi caso, facilitan un poco las cosas para los no tan hábiles.


A diferencia de Bayonetta, en donde sólo podremos cambiar de armas, aquí podremos subir de nivel, equipar diferentes chips que sirven para ayudarnos con nuestros stats e incluso mejorar nuestras armas hasta 4 niveles. Todos estos elementos se comparten entre los protagonistas a lo largo de la historia aunque cada uno tiene habilidades exclusivas por lo que será necesario un cambio de chips entre ellos.

Las armas nos dan estilos de juego variados: ataques balanceados, ataques muy fuertes pero lentos, ataques rápidos pero débiles y la gran mayoría tiene una habilidad que potencializa alguna habilidad adicional. Los PODs, por su parte, tienen diferentes armas que sirven para lanzar un ataque que tarda algo en cargar entre ataques pero que además de ser bastante atractivo visualmente sus efectos suelen ser devastadores; estos pequeños robots no pueden subir de nivel pero como las armas podremos subirlos hasta 4 niveles para mejorar su potencia y tiempos de carga.

Los androides subirán de nivel con cada enemigo derrotado pero para subir de nivel nuestras armas tendremos que recolectar una variada lista de ítems ya sea los que nos dejaran los enemigos al ser derrotados o los que se encuentran esparcidos en cofres y por sobre el mundo.

El gran mundo. Algunos definen a Automota como un open world y ponernos a definir géneros es un acto discriminatorio que jamás terminará por satisfacer a todos; así que vamos por partes. Si lo comparo con Bayonetta el mundo resulta enorme y sobrecogedor pero si lo comparo con Xenoblade X sus dimensiones resultan un tanto de La Comarca. Quizá por dimensiones el primer juego que acude a mi mente y que es similar es Okami; los escenarios en el juego están bien contenidos e interconectados por una serie de pasillos.


Hay una ciudad devastada, un desierto, un parque de diversiones, una ciudad inundada, un pequeño bosque y hasta un castillo. En cada uno de los escenarios hay realmente poco que hacer; recolectar los ítems que están a simple vista o andar brincando por aquí y por allá para llegar a algún sospechoso lugar y encontrar una recompensa. El detalle en estos escenarios me crea un conflicto.

El juego no luce para nada mal, se ve muy bien pero si he de describirlo puedo decir que es gráficamente el mejor juego de PS3… No, no lo puse mal. Para ser honesto creo que lo poco o mucho que he jugado en el PS4 luce con creces mucho mejor, salvo claro Cyber Sleuth que está a la par; en el mapa hay detalles y buenos efectos pero considero que no explotan a la consola como deberían.

Además, en varias partes hay errores gráficos con las sombras y los efectos de distancia hacen evidente como poco a poco van cargando las texturas. Siento que me he vuelto más exquisito con este apartado. También en algunas zonas el juego va a tirones, no les puedo decir que me puse a contar la velocidad de cuadros por segundo pero es evidente en la versión básica de la consola, no sé si en un PS4 Pro no pase esto.

Realmente esto no causa problema y los escenarios se disfrutan muy bien, sólo no esperen un RDR2. No porque diga que haya poco que hacer en el mapa significa que no disfruté explorar cada uno de sus rincones y enfrentar a cuanto enemigo se me atravesó, incluso zonas como la del castillo se quedaran un largo rato en mi memoria.


Como les mencioné, el mapa está poblado por una escasa diversidad de enemigos, realmente son muy pocos y a lo mucho sólo hay 4 tipos diferentes a parte de sus variaciones de color. Por un lado puedo justificarlo con la historia pero para ser sincero ya a un alto nivel opté por mejor ignorarlos; gradualmente van subiendo de nivel en lugar de ir cambiando de forma. Afortunadamente los jefes dan una variedad muy drástica a los enemigos; bégimos metálicos descomunales que nos harán sudar la gota gorda ya que cambian abruptamente la forma de juego.

Algo que me encantó del juego es precisamente cómo va mutando su estilo pues pese a empezar como un cuasi open world tendremos secciones algo plataformeras y más. Mencioné arriba que el castillo es una de las zonas que más me gustó del juego y es debido a que todo lo que ocurre dentro de él me recordó fuertemente a Castlevania. La cámara pasa de estar libre a un estilo 2.5D y las huestes enemigas empiezan ha aparecer cual si de esqueletos se tratasen.

Las secciones estilo plataformas son similares y en cierta fábrica terminé cayendo de más por algún salto mal calculado pero las partes quizá más divertidas es cuando el juego se vuelve un shoot ‘em up o incluso termina rozando con los bullet hell. Las batallas contra algunos jefes pasan a ser de estos últimos géneros pero un singular par me pareció incluso hasta juego de pelea.

Es sorprendente cómo el juego va cambiando de forma tan diversa y permite al jugador no estancarse exclusivamente con una mecánica, ademas de que por obra de la historia estas mismas mecánicas se sienten naturales y hasta un tanto necesarias. Uno de los protagonistas tiene la habilidad de hackear dentro de los robots y para lo mismo la mecánica convierte al juego en un símil de shoot ‘em up en 8 bit y la música pasa de ser orquestada a sonar cual si de un MIDI se tratase. El juego cambia y no se estanca y creo que es uno de los factores que más disfruté de él y que con facilidad los mantendrá enganchados.


La música es muy oportuna en todos los escenarios ya que pocas veces he quedado tan maravillado con una banda sonora como. Cada tema es muy particular y es que no sólo es bueno si no que encaja perfectamente en el momento. Como jugador siempre me he preguntado qué es primero, si la banda sonora o el diseño de escenarios pero Yoko Taro, director del juego, en una entrevista dijo que algunas partes del juego se tuvieron que hacer nuevamente para que encajaran con la música.

Y el juego lo hace evidente; muchas veces les he dicho que la música en los juegos sirve para potenciar las emociones transmitidas por una escena o por un diálogo pero la banda sonora del juego la puedo clasificar como sinestésica; la experimentación de dos sentidos entremezclados. Una nota y un movimiento. En repetidas ocasiones el juego entremezcla de manera perfectamente conjunta lo que vemos con lo que oímos y el resultado termina siendo brillante.

Tears in Rain

El principal aliciente personal que tuve para inclinarme a comprar el juego fue su temática: robots y androides, problemas con la raza humana y un futuro poco esperanzador. Así es como yo me lo vendí y así parecían ser los trailers.

Craso error

Para ponernos en contexto. El juego se sitúa poco más de 9 mil años en el futuro; la raza humana ha tenido que escapar a la Luna pues una raza de hostiles extraterrestres ha decidido adueñarse de la Tierra. Desde la Luna los humanos construyeron una base espacial y una serie de androides con varias habilidades pero cuyo principal objetivo es retomar la Tierra: los YoRHa.


Empezaremos nuestra misión controlando a 2B, la sexy androide que por dificultades al entrar a la Tierra termina como la única androide sobreviviente de esta difícil misión ya que al tratar de entrar sufrieron el ataque de una serie de robots. Al llegar a la Tierra nos encontraremos con 9S, otro YoRHa que nos dará una mano para investigar cómo se desarrolla la batalla entre androides y robots.

El Concilio de la Humanidad, también androides, es el encargado de dirigir a todos los YoRHa, instruirlos y asignarlos a las mejores posiciones según su modelo. El Concilio educa e instruye a los androides y de cierta forma idolatra a la humanidad que ahora descansa en la Luna. Saben que su único fin es retomar la Tierra y que los robots y extraterrestres les han quitado el hogar a sus creadores. De ahí su principal lema: “Gloria a la Humanidad”.

Bajo este vaticinio uno podría esperar que las cosas en la Tierra están bastante agitadas. Guerras, devastación y quizá una distopía, pero nuestros queridos YoRHa se dan cuenta rápidamente de que las cosas son muy diferentes a como las pinta el Concilio. Al llegar nos daremos cuenta rápidamente de que la cosa está realmente muy calmada y que per se no hay una guerra.

En la Tierra hay un pequeño grupo de androides que vive pacíficamente y han cedido a la guerra y del otro lado están los robots que pese a que el Concilio habla de ellas como simples máquinas pronto nos daremos cuenta de algo más.


Electric Sheeps

Tanto androides como robots están conectados a sus respectivas redes y estos últimos, esas simples máquinas que sólo actúan como hormigas diseñadas por seres extraterrestres, han empezado a imitar el comportamiento humano, parecen demostrar emociones y han empezado a forjar pequeños núcleos sociales.

Aquí fue lo más grato para mí. Mucho me hice saber del juego antes de jugarlo y parte de la historia ya la sabía pero resultó sorprendente ver cómo se desenvolvía. No me gustaría entrar en más detalles pues en el juego hay bastantes giros y revelaciones que he de admitir hubiera preferido no conocer hasta jugarlo.

No uso el título de arriba de a gratis, pues si saben de lo que hablo o a qué hace referencia podrán intuir de qué va el hilo de la historia o el desarrollo de personajes. El juego, como esas buenas historias de ciencia ficción que tanto me encantan, aborda temas filosóficos de manera sutil; nos hace preguntarnos sobre nuestra propia forma de vivir y qué es lo que consideramos como humano.

Cada pequeño pueblo de robots ha tomado en particular alguna corriente filosófica y en algunos casos lo llevan a un extremo bastante trágico. El juego no trata de ahondar en cómo sería una inteligencia artificial si no que con tuercas y cables nos retrata el estado actual de la sociedad. Movimientos religiosos, movimientos políticos y muchas veces la fe ciega con la que actuamos sin preguntarnos qué es lo que pasa por la mente de ese enemigo del que tan mal nos han hablado. Qué es estar vivo y cómo es que vivimos.


What have I been fighting for?
Who have I been living for?- 9S

Todo esto se nos narra de una excepcional manera pues al principio la historia se desarrolla a través de los ojos de 2B y una vez acabada la ruta de ella se nos desbloquea otra, la de 9S, que no es más que la ruta de 2B desde su perspectiva. El desarrollo de estos dos personajes es sorprendente pues por un lado 2B es demasiado fiel a los ideales de YoRHa y 9S resulta más bien curioso sobre los robots pero conforme se desarrolla la historia el conflicto de sus ideales se empieza a manifestar. De esta dualidad de historia podremos extrapolar cómo terminarán los personajes, pero hay más.

El juego cuenta con 26 finales y 21 de ellos son más bien qué hubiera pasado si el personaje no hace tal cosa y terminan abruptamente con los créditos. Los que nos interesan son los 5 primeros; la ruta de 2B y 9S son el final A y B respectivamente y al terminar con la ruta de 9S se nos incita a continuar la historia que a primeras terminó con más preguntas que respuestas. El final C y D me terminaron volando los sesos y en particular el C, pues la conclusión de de las historias de los androides, de los robots, la humanidad y de YoRHa terminó haciendo que se me escapará una lágrima y me puso a pensar seriamente en varias cosas.

Y nos queda un final. Del final E poco he de hablar y esto es debido a que creo que es un hito en la historia, no solo de los videojuegos si no de cualquier medio audiovisual. Los videojuegos son algo fantástico, nos permiten interactuar de una manera más personal con épicas historias. En un libro no hay de otra más que el final pensado por el autor, al igual que en una pélicula. En los videojuegos podemos hacer nuestras historias, dentro de las limitantes del juego, e incluso descubrir varios finales y posibilidades que se nos dan.

Recientemente en Netflix salió Bandersnatch que es más bien una visual novel para las masas y si han jugado cosas como STEINS;GATE o Danganronpa poco les ha de haber sorprendido. Pero realmente todo este abanico de posibilidades ocurre bajo un árbol de planeación específico. ¿Qué pasa cuando al jugador se le da la oportunidad de hacer algo que está fuera de este contexto?


El final E no sólo rompe con la cuarta pared sino que la destruye de manera épica. Es muy hermoso, a falta de un mejor adjetivo que asignarle, y nos pide hacer algo que en lo personal evito a como dé lugar. Es algo que realmente todos deben de experimentar.

Me despido después de casi 6 cuartillas no sin antes invitarlos a jugar este gran título, quizá la historia en un principio no es tan sorprendente pero créanme, se pone mejor. El juego tiene sus problemas, sí, pero son más sus aciertos. El mundo, la historia, sus mecánicas y el desarrollo de personajes es algo que de verdad les va a gustar.

Me despido.

“S”

Comentarios

  1. Es francamente la primera vez que te leo una reseña, tu nivel de pakéz ha aumentado tanto que ya te considero una fuente confiable de opinión, jejejeje, cosa que no se gana cualquiera. Digo, no es algo que le importe al universo, pero me gusta expresarme.

    Comentamos en tuider algo del final verdadero y por lo que leo en la reseña el spoiler que me tiraron a la jeta es verdadero y antes de llegar a él ya se que pasa, es algo verdaderamente triste, pero así es la vida en el internerd.

    Respecto al apartado gráfico, aunque no es un juego técnicamente avanzado, me parece visualmente hermoso, incluidos los diseños de Yoshida-dono, Nagai-san e Itahana-san. Las texturas tienen buen detalle, los efectos son increíbles, me gustan mucho todos los glitches gráficos contextuales... me recuerda mucho a Chernobyl, con ese enorme nivel de soledad que contrasta con la vida salvaje y la naturaleza que siguen su curso y dotan de vida el mundo.

    Me incomoda como el mundo te invita a visitar todos sus huecos y rincones, que son en su mayoría inaccesibles al jugador ... también me parece que los segmentos de exploración no están tan bien logrados, los quest muchas veces son aburridos, pero como todo tiene contexto, vale la pena seguirlos.

    Es un excelente juego y poco a poco me ganó. Tuve la versión original esperando un par de años y me arrepiento no haberlo jugado antes, también me arrepiento de no haber comprado el DLC y ver los trajes especiales que incluye dicho contenido, pero al menos ya pedí la Game of the YoRHa.

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